El peso mexicano se ubicó entre las divisas con mejor desempeño a nivel global al cerrar recientemente como la sexta moneda más apreciada frente al dólar estadounidense, impulsado por factores internos y externos que fortalecen la confianza en la economía local.

Especialistas señalan que la apreciación del peso se ha visto favorecida por flujos de inversión, mejores expectativas económicas y un contexto internacional de menor aversión al riesgo, lo que ha contribuido a que el tipo de cambio muestre estabilidad y tendencia positiva frente a la moneda estadounidense.

Analistas financieros apuntan que este comportamiento del peso refleja una mayor confianza de los mercados en la economía mexicana, respaldada por datos de actividad económica, política monetaria y reservas internacionales, así como por expectativas de inflación controlada.

A pesar de los factores globales que continúan generando volatilidad en los mercados cambiarios, el desempeño del peso frente al dólar ha sido destacado por su fortaleza relativa, situándolo entre las principales monedas emergentes más apreciadas en el periodo reciente.