La permanencia de la bancada de Morena sin coordinador por más de 30 días coloca en entredicho su estatus legal dentro del Congreso de Nuevo León, de acuerdo con lo establecido en la Ley Orgánica del Poder Legislativo.

 

El ordenamiento señala que para ser reconocida como fracción, cada bancada debe contar con un coordinador registrado, figura que garantiza la representación formal y la toma de acuerdos ante la mesa directiva.

 

El vacío se generó el pasado 15 de junio, cuando Mario Soto dejó la coordinación del grupo parlamentario, tras ausentarse de la votación que dio inicio al procedimiento de juicio político promovido contra el Ejecutivo estatal.

 

A más de un mes de esa renuncia, la dirigencia morenista no ha definido al sucesor, y aunque trascendió que el relevo podría concretarse hasta finales de agosto, la indefinición mantiene a la bancada sin vocería oficial y expuesta a observaciones legales.