Por instrucción del alcalde de Santiago, David de la Peña Marroquín, el Gobierno municipal reactivó el operativo carrusel y el despliegue de radares de velocidad sobre la Carretera Nacional, ante la racha de accidentes de alta velocidad ocurridos en las últimas semanas.

 

El dispositivo, a cargo de la Secretaría de Seguridad Pública y Vialidad, opera en el tramo de competencia municipal que va de la colonia Antonio Villalón a José Arriba, previo a La Presa de La Boca, incluyendo el sector de El Uro, donde los oficiales vigilan con pistolas radar y patrullas que regulan el flujo vehicular.

 

La administración santiaguense precisó que la velocidad máxima permitida en ese trayecto es de 80 kilómetros por hora, por lo que los automovilistas que excedan ese rango serán detenidos y sancionados conforme al Reglamento de Tránsito, acción que se reforzó tras el percance donde cuatro personas perdieron la vida.

 

El municipio subrayó que la medida busca compensar la intermitente presencia de la Guardia Nacional y priorizar la prevención, por lo que llamó a conducir con precaución, respetar los límites señalizados y evitar maniobras de riesgo en una de las vías con mayor aforo hacia el sur del estado.