La diputada local del PRI, Gabriela Govea López, presentó una iniciativa de reforma a la Ley Estatal de Salud con el objetivo de garantizar una atención médica digna, accesible y segura para las personas con discapacidad auditiva, al establecer la obligación de que toda clínica u hospital, público o privado, cuente con personal médico capacitado en Lengua de Señas Mexicana (LSM).
Al presentar la propuesta ante la Oficialía de Partes del Congreso local, la presidenta de la Comisión de Salud detalló que la iniciativa plantea adicionar el artículo 32 BIS a la Ley Estatal de Salud, con el fin de eliminar las barreras de comunicación que actualmente enfrentan las personas sordas al acudir a hospitales, clínicas y centros de salud, “Lo que buscamos es que las personas sordas no sean invisibles al momento de acudir a un hospital o centro de salud y que recibir atención médica no se convierta en un calvario por una barrera de comunicación que podemos y debemos eliminar”, afirmó.
La legisladora subrayó que la falta de comunicación efectiva en el ámbito de la salud puede tener consecuencias determinantes para los pacientes. “En materia de salud no puede existir una barrera que impida a una persona comprender qué está sucediendo con su cuerpo, qué tratamiento recibirá o cuándo debe regresar a un hospital. Estamos hablando de información que puede ser determinante para preservar la vida y el bienestar de una persona”, señaló, Govea López estuvo acompañada durante la presentación de la iniciativa por Norma Montelongo, intérprete de lenguaje de señas, y destacó que el acceso a los servicios de salud debe garantizarse en igualdad de condiciones y sin discriminación.
De acuerdo con datos del INEGI citados por la diputada, en Nuevo León hay 43 mil 164 personas sordas y 103 mil 774 personas con limitación auditiva, cifras que, según la legisladora, evidencian la necesidad de fortalecer la accesibilidad dentro del sistema de salud estatal.
