Las remesas que ingresaron a México durante julio de 2026 registraron un crecimiento anual de 3 por ciento, al sumar 5 mil 570 millones de dólares, con lo que el país acumuló tres meses consecutivos por encima de los 5 mil millones de dólares en este rubro.

El monto promedio por cada envío se ubicó en 426 dólares durante julio, cifra que representa el nivel más alto registrado para cualquier mes desde 1995, de acuerdo con los datos disponibles sobre el comportamiento histórico de estos flujos.

Pese al incremento en dólares, las remesas sufrieron una caída real de 6.6 por ciento anual al ser medidas en pesos mexicanos, fenómeno que especialistas atribuyeron a la apreciación de la moneda nacional frente a la divisa estadounidense.

Como consecuencia de esta apreciación cambiaria, las familias beneficiarias de estos recursos acumularon 14 meses consecutivos de pérdida en su poder adquisitivo, lo que refleja el impacto que ha tenido el fortalecimiento del peso sobre el valor real de los envíos que reciben desde el extranjero.