El Instituto Nacional Electoral determinó retomar el color gris dentro de su identidad institucional, luego de que el cambio del rosa mexicano al lila generara señalamientos por su parecido con la paleta utilizada por el Gobierno de la Ciudad de México, en medio del arranque del proceso electoral 2026-2027.
La modificación se da apenas semanas después de que la Junta General Ejecutiva del organismo aprobara dejar atrás el rosa que lo identificó por más de una década, para adoptar tonos de lila y azul marino, decisión que la consejera presidenta, Guadalupe Taddei Zavala, había justificado como una medida para evitar confusiones con el partido Somos, agrupación que utiliza ese mismo color.
El viraje hacia el lila despertó cuestionamientos, entre ellos los de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien pidió al instituto explicar públicamente las razones del cambio, mientras diversos sectores señalaron similitudes entre el nuevo tono y la imagen gráfica que el Gobierno capitalino ha empleado en la remodelación urbana de la ciudad.
Con el regreso al gris, tono que la propia Taddei Zavala había reconocido como parte de la paleta institucional del INE, el organismo busca reforzar su autonomía frente a cualquier vínculo partidista o gubernamental, de cara a la organización de las elecciones de 2027.
