Los acuíferos de Nuevo León enfrentan una creciente presión debido a que varios de ellos extraen más agua de la que reciben, una situación que pone bajo atención la disponibilidad del recurso para la población.

 

De acuerdo con los datos señalados, la Zona Metropolitana de Monterrey obtiene más del 80 por ciento de su agua de pozos que ya han sido declarados sobreexplotados.

 

De los 23 acuíferos registrados en Nuevo León, 13 operan sin disponibilidad de agua, con un déficit conjunto estimado en 381 millones de metros cúbicos al año.

 

El panorama refleja la presión que existe sobre las reservas subterráneas del estado y plantea la necesidad de fortalecer el manejo y conservación de los recursos hídricos para garantizar su disponibilidad a futuro.