La película recaudó alrededor de 17 millones de euros en su primer fin de semana mundial, muy por debajo de las expectativas para una producción de gran presupuesto.
Digger, la nueva película dirigida por Alejandro González Iñárritu y protagonizada por Tom Cruise, tuvo un arranque muy por debajo de las expectativas en las salas internacionales.
El filme recaudó aproximadamente 17 millones de euros durante su primer fin de semana: 6.8 millones en Estados Unidos y 10.2 millones en otros mercados. En España ocupó el séptimo lugar de la taquilla.
El resultado contrasta con el presupuesto de producción, estimado en alrededor de 153 millones de euros, además de los gastos de promoción y distribución.
La cinta presenta a Cruise como un excéntrico magnate petrolero que provoca un desastre medioambiental y posteriormente emprende una misión para convertirse en el supuesto salvador de la humanidad.
El estreno también representa uno de los peores arranques comerciales de la carrera de Cruise en las últimas dos décadas. La película recibió además una recepción fría por parte de buena parte de la crítica.
Iñárritu, sin embargo, ha defendido el proyecto y ha señalado que Cruise está especialmente orgulloso de su interpretación.
