La cantante estadounidense Ariana Grande salió al paso de los rumores que circulaban en torno a su salud, y aclaró que la pausa que tomó al concluir su gira internacional en la ciudad de Chicago no surgió como respuesta a las críticas ni a los señalamientos que se generaron en su contra, sino que obedeció a una decisión personal ajena a la presión mediática.
“Es algo que había planificado y preparado en silencio hace mucho tiempo, y es una decisión que tomé de forma meditada y con plena conciencia”, expresó la artista, dejando claro que el descanso formaba parte de un proceso reflexivo que maduró con anticipación.
La intérprete enfrentó durante semanas una ola de comentarios y especulaciones sobre su estado físico, luego de que su apariencia y comportamiento en distintos escenarios de su gira despertaran inquietud entre seguidores y medios de comunicación, situación que la propia cantante buscó desmentir de manera directa.
Con estas declaraciones, reafirmó que su prioridad es su bienestar personal por encima de la exposición pública, y dejó entrever que el tiempo de pausa responde a una etapa de equilibrio que decidió tomar con plena autonomía sobre su carrera y su vida.
