Agua y Drenaje de Nuevo León mantiene operativos permanentes de inspección a industrias y comercios como parte de su estrategia de Control de Descargas, con el objetivo de verificar la calidad del agua residual que se vierte al sistema y asegurar el cumplimiento de la normatividad vigente, estas acciones buscan disminuir la carga de contaminantes que llega a las plantas de tratamiento y proteger la infraestructura sanitaria del estado.

Uno de los avances recientes es la incorporación del Manifiesto Digital, una herramienta electrónica que concentra la información del generador, el transportista y el destino final de los residuos, con registro de fecha, hora y ubicación, además de trazabilidad mediante GPS, este esquema permite fortalecer la supervisión y reducir márgenes de discrecionalidad en el manejo de desechos, en un contexto donde la Planta de Tratamiento Noreste es la única autorizada para la recepción de grasas.

El organismo opera más de 20 mil kilómetros de red de agua potable y más de 15 mil kilómetros de drenaje sanitario en Nuevo León, gran parte de ellos con décadas de antigüedad, ante este escenario, la actual administración ha reforzado los programas de mantenimiento preventivo, la renovación de tuberías y la implementación de inteligencia operativa basada en datos para anticipar fallas y optimizar la operación del sistema.

Durante 2025, AyD atendió 132 mil 800 servicios de limpieza y desazolve, una proporción importante vinculada a la presencia de grasas y aceites en el drenaje, además, entre septiembre y diciembre se realizaron 55 clausuras de descargas en establecimientos que incumplían la normativa, como parte del trabajo coordinado con la Secretaría de Medio Ambiente, lo que marcó un endurecimiento en la aplicación de sanciones contra prácticas que afectan la red sanitaria.