La CFE informó que no existía daño en la red eléctrica y que el servicio estaba garantizado en todo Nuevo León pese a que 240 mil usuarios se quedaron sin luz tras la tormenta del viernes que tumbó postes, inundó subestaciones y dejó colonias completas a oscuras.

 

Según el reporte oficial la infraestructura no sufrió afectaciones graves y el suministro estaba asegurado en la entidad, aunque al mismo corte miles de familias seguían esperando que la energía regresara mientras cuadrillas reparaban en campo.

 

La declaración se dio en medio de reportes ciudadanos de apagones intermitentes y transformadores explotando en varios municipios, justo cuando el estado se preparaba para recibir delegaciones y turistas por el Mundial 2026.

 

La empresa pidió reportar cualquier falla al 071 y reiteró que el operativo de restablecimiento siguió activo, mientras los regiomontanos revisaban el medidor y se preguntaban si el “servicio garantizado” incluyó también a su colonia.