La desactualización de contratos eléctricos y el consumo no reportado se suman a la falta de poda preventiva como factores que agravan los apagones en la zona metropolitana de Monterrey, al generar una demanda superior a la capacidad de la infraestructura de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

 

Expertos señalan que algunas viviendas y comercios consumen más energía de la contemplada en sus contratos, ya sea por cambios de uso o por la instalación de múltiples aparatos eléctricos, lo que provoca la saturación de transformadores y fallas en el suministro.

 

A este problema se agregan las conexiones clandestinas conocidas como “diablitos”, la manipulación de medidores y las pérdidas administrativas, que representaron un impacto de 10.69%, equivalente a 53 mil 123 millones de pesos. La CFE prevé que este porcentaje aumente a 13.14% para 2027.

 

Además, la Comisión identificó 31 mil 471 árboles relacionados con interrupciones eléctricas y realizó 88 mil 677 podas entre enero y julio de 2026. Ante este panorama, especialistas señalan la necesidad de actualizar los contratos y fortalecer la coordinación entre usuarios, municipios y autoridades para mejorar la planeación y reducir los apagones.