Investigadores argentinos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) hallaron en la Patagonia fósiles de una especie de dinosaurio herbívoro que hasta ahora era desconocida.

El Bajadasaurus pronuspinax, como fue llamado, contaba con espinas en el cuello y espalda, las cuales utilizaba para defenderse.