La administración de Donald Trump anunció medidas contra el tribunal internacional y provocó críticas de la Unión Europea y organismos multilaterales.

El Gobierno de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI), apenas unas horas después de que la exjueza Navi Pillay fuera reconocida con el Premio Nobel de la Paz.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, acusó al tribunal de actuar fuera de sus atribuciones y advirtió que Washington continuará tomando medidas para impedir procesos contra ciudadanos estadounidenses.

Las sanciones afectan la capacidad de la institución para utilizar servicios financieros estadounidenses y pueden complicar las operaciones de quienes colaboran con el organismo.

La Corte Penal Internacional tiene entre sus funciones investigar y procesar a personas acusadas de genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cuando se cumplen las condiciones de su jurisdicción.

La decisión estadounidense provocó críticas de la Unión Europea y representantes de organismos internacionales, quienes manifestaron su respaldo a la independencia del tribunal.

El Gobierno de Israel, por su parte, expresó su apoyo a las medidas, en medio de las investigaciones y procedimientos de la CPI relacionados con el conflicto en Gaza.

Las sanciones profundizan las diferencias entre Washington y la justicia penal internacional, en un momento en que el Nobel de la Paz volvió a colocar la defensa del derecho internacional en el centro de la discusión pública.