La Secretaría de Gobernación rechazó que el Gobierno de México contemple la construcción de un muro fronterizo con Estados Unidos como respuesta a las políticas migratorias de ese país, y aseguró que su enfoque se basa en la construcción de puentes de comunicación y coordinación para atender los desafíos compartidos.
Autoridades federales señalaron que la relación bilateral con Estados Unidos se mantiene en términos de cooperación y respeto, por lo que cualquier medida en materia de seguridad fronteriza se desarrollará mediante mecanismos de diálogo y acuerdos binacionales, sin recurrir a barreras físicas que generan divisiones.
La postura se dio en un contexto de tensión por declaraciones recientes de funcionarios del país vecino, quienes han insistido en controles más estrictos en materia migratoria, frente a ello, el Gobierno de México reiteró que su política se orienta hacia soluciones integrales que respeten la soberanía de ambas naciones, promuevan la seguridad de las personas y fortalezcan los vínculos económicos y sociales entre las regiones fronterizas.
Además, se enfatizó que la construcción de “puentes” implica un trabajo conjunto en temas como el desarrollo económico, la seguridad regional, la atención humanitaria y la migración ordenada, con la finalidad de atender las causas estructurales de los flujos migratorios y mejorar la calidad de vida de las comunidades de ambos lados de la frontera.
Las autoridades insistieron en que este enfoque de cooperación y diálogo es la mejor alternativa para enfrentar retos compartidos y construir una relación bilateral más equilibrada y sustentable a largo plazo.
