Una máscara que permanecía en manos de un coleccionista regresará al país como parte de un proceso de restitución voluntaria
México recuperó en Japón una pieza de patrimonio cultural que permanecía en manos de un coleccionista privado.
Se trata de una máscara adquirida originalmente en Francia, cuyo propietario decidió devolverla voluntariamente a México. El coleccionista prefirió mantener su identidad en el anonimato.
La embajadora mexicana en Japón, Melba Pría, destacó el significado de la devolución y explicó que el coleccionista había conservado la pieza debido a que consideraba extraordinaria su belleza, pero con el paso de los años decidió que debía regresar a su país de origen.
La restitución tiene un componente que va más allá de la pieza.
Para México representa la recuperación de un objeto que forma parte de su patrimonio cultural; para la relación bilateral con Japón, constituye un ejemplo de cooperación en materia de protección y preservación del patrimonio.
La Embajada de México en Japón calificó el gesto como un símbolo de la amistad y cooperación entre ambos países.
La devolución también coloca sobre la mesa una discusión internacional que durante los últimos años ha cobrado fuerza: qué ocurre con piezas culturales que terminaron fuera de sus territorios de origen y qué mecanismos deben utilizarse para facilitar su regreso.
En este caso no hubo una disputa judicial ni una confiscación.
Hubo una decisión voluntaria.
Y una pieza que durante años estuvo lejos de México ahora emprende el camino de regreso a casa.
