La ministra Lenia Batres aseguró que la carrera judicial no es requisito para ser juzgador y sostuvo que ninguno de los nueve integrantes actuales del pleno pasó por ese esquema pese a que la ley lo define como garantía de independencia, imparcialidad y profesionalización.
Durante la mesa “A un año de la elección judicial” del Círculo de Estudio del Máximo Tribunal, la autodenominada ministra del pueblo afirmó que México vive una democratización del Poder Judicial con el voto popular y denunció que los nuevos juzgadores enfrentan asedio y cuestionamientos constantes por ejercer sus funciones.
Batres defendió su preparación al señalar que todos los ministros cuentan con más de 30 años de experiencia en derecho, academia, litigio, administración pública o Congreso de la Unión, experiencia que según ella permite empatar el proceso jurisdiccional con una visión más amplia y mayor responsabilidad frente a sus funciones.
La ministra, propuesta por López Obrador en 2023 y con cargo hasta 2039, criticó al Poder Judicial anterior por ser caro, elitista, lento, racista y subordinado al Ejecutivo, y con la segunda votación más alta en los comicios judiciales se perfila para relevar a Hugo Aguilar en la presidencia rotatoria de la Corte que cambiará cada dos años.
