El proyecto de Alex Torres busca convertir elementos prehispánicos, criaturas míticas y referencias mexicanas en una serie de fantasía estilo shonen
México lleva décadas consumiendo anime.
Ahora quiere producirlo desde su propia identidad.
El animador mexicano Alex Torres, quien participó en proyectos de animación japonesa y trabajó con Toei Animation, desarrolla Tattooani, una serie de fantasía tipo shonen que busca trasladar elementos de la cultura prehispánica al lenguaje del anime.
El proyecto incorpora referencias como el águila devorando a la serpiente, un xoloitzcuintle convertido en nahual y criaturas provenientes de distintas tradiciones y relatos mexicanos.
Incluso la música del opening apuesta por una combinación poco convencional: elementos visuales de anime acompañados por death metal.
Torres lleva aproximadamente cuatro años trabajando en el proyecto junto con otros artistas mexicanos.
La intención es desarrollar una producción de mayor escala que permita presentar al público elementos de la mitología mexicana que no necesariamente forman parte del imaginario popular más conocido.
Entre las referencias aparecen personajes y criaturas como Tzilacatzin y Dzulum.
El proyecto, sin embargo, enfrenta uno de los problemas tradicionales de la animación independiente en México: conseguir financiamiento.
El equipo busca inversionistas y no descarta utilizar mecanismos de financiamiento colectivo para continuar la producción.
Torres también considera significativo que el proyecto se desarrolle desde México y que parte del equipo trabaje desde Japón.
De hecho, Kaiser, estudio fundado por Torres y Krissely Elizabeth, opera en Tokio y se presenta como un espacio que busca abrir oportunidades para artistas latinoamericanos.
La apuesta es clara.
Si Japón convirtió su mitología y su cultura en una industria global de entretenimiento, México también tiene un enorme archivo de historias esperando ser contado.
Tal vez el próximo gran héroe del anime no tenga que venir de Tokio.
Puede venir de Tenochtitlan.
