La renuncia anticipada de Mónica Soto al Tribunal Electoral abrió inmediatamente la pregunta que en política siempre aparece cuando alguien deja una posición importante antes de tiempo… ¿qué sigue?
Pero la periodista Leticia Robles de la Rosa puso sobre la mesa un detalle que vuelve mucho más interesante cualquier especulación sobre su futuro.
El artículo 18 de la Ley General en Materia de Delitos Electorales establece una restricción para quienes fueron magistrados electorales, durante los dos años posteriores a concluir su encargo no pueden asumir determinados cargos públicos de los poderes Ejecutivo o Legislativo cuya elección hayan calificado o en la que hayan participado, la conducta está sancionada con 400 a 800 días multa.
Y ahí aparece el pequeño gran detalle:
Mónica Soto participó en el Tribunal que calificó la elección presidencial de Claudia Sheinbaum.
Así que su salida anticipada no significa necesariamente que desde Palacio Nacional puedan abrirle inmediatamente una puerta. Incluso un eventual nombramiento tendría que pasar primero por una revisión jurídica muy seria sobre el alcance exacto de esa prohibición.
Soto podía permanecer hasta 2028, pero decidió concluir el próximo 31 de agosto de 2026.
