Por Luis D. Socorro A.

Los días en el Estado de Nuevo León corren cual enérgica pólvora en el cañón de la política local. Los días corren y nos estamos acercando cada vez más al histórico proceso que mantendrá en vilo a toda la ciudadanía, líderes sociales, analistas, (e incluso) a los muertos: La elección de la Gobernación del Estado Libre y Soberano de Nuevo León.

A medida que van pasando los días, comienza a resonar diferentes voces esquizofrénicas sobre los posibles candidatos a la gubernatura de la Sultana del Norte y los posibles rumbos que éste puede encaminar desde el día cero de su elección. Muchas voces proliferan, mucha incertidumbre se comienza a generar y los maquiavélicos de las direcciones estatales en los principales Partidos comienzan a mover sus piezas estratégicas. Ante la anticipada incertidumbre que se percibe sutilmente, debemos advertir a toda la ciudadanía: En Nuevo León, el cargo del Poder Ejecutivo se ha convertido en “Tierra de Nadie”... La Independencia se ha terminado.

EL SUEÑO INDEPENDIENTE DE NUEVO LEÓN.

La administración estatal independiente de Jaime Rodríguez “El Bronco” llegó al corazón con la promesa ciudadana de cumplir y hacer cumplir el mandato de la gente, beneficiar a los grupos vulnerables, verdaderamente hacer política ciudadana y acabar con el elitismo presente en pasadas administraciones tricolores, bicolores o unicolores.

Como todo buen líder ciudadano, éste llegó cumpliendo y realizando “lo que la raza mande”, pues comenzó construyendo políticas públicas que giren en torno a ello: Se modernizó el Instituto Estatal de la Juventud, se fomentó la Inversión Extranjera Directa en el Estado, se creó una Universidad Ciudadana, una Preparatoria Militarizada y fomentos en diversos rubros económicos, políticos y sociales. Eso jamás se debe olvidar.

Tres años después (y una carrera presidencial memorable), el Gobernador comenzó a sacar su lado más Bronco, evidenciando polémicas políticas que le han condenado entre la ciudadanía que una vez vio en él, una promesa de cambio: Dedazos, malos tratos administrativos, falta de diplomacia federal e injusticias en la repartición de recursos. Recientemente, la Asociación Civil “Cómo Vamos. Nuevo León” publicó un importante trabajo de investigación donde señalan los principales retos presentes en el Estado, así como los avances que se han realizado en los principales Municipios, así como la actividad del Poder Ejecutivo durante el año 2018.

Revisando el documento de investigación, llama poderosamente la atención los siguientes datos referente a la actividad realizada por el Poder Ejecutivo:

  • 22% de las personas encuestadas consideran que el Gobernador cumple con sus promesas de campaña. (78% de los encuestados piensan lo contrario)

  • 24% de las personas encuestadas consideran que el Gobernador es honesto. (76% de los encuestados piensan lo contrario)

  • 25% de las personas encuestadas consideran que el Gobernador es capaz de resolver los problemas. (75% de los encuestados piensan lo contrario)

  • 30% de las personas encuestadas consideran que el Gobernador es receptivo a la crítica. (70% de los encuestados piensan lo contrario)

  • 27% de las personas encuestadas consideran que el Gobernador cuenta con un equipo capacitado. (73% de los encuestados piensan lo contrario)

  • 69% de las personas encuestadas consideran que el Gobernador toma la mayoría de las decisiones pensando en intereses particulares/personales. (31% de los encuestados piensan lo contrario)

  • 22% de las personas encuestadas aprueban el trabajo del Gobernador. (78% de los encuestados piensan lo contrario)

Alarmantes números como estos denotan el sumo malestar ciudadano que se ha acumulado durante los años y promesas vacías que aún están por cumplir. El Gobernador, Jaime Rodríguez, debe utilizar estos datos como señal de alerta para el año 2021… Un pueblo hastiado es capaz de votar con cólera y consecuencias aberrantes.

La lucha por el “Todo o Nada” en Nuevo León.

Gracias a las resbaladillas políticas y administrativas del Gobernador, las principales maquinarias políticas partidistas del Estado están comenzando a perfilar a sus posibles candidatos “alfa”, capaces de generar las mejores estrategias políticas, tener el mejor equipo de trabajo y el mejor perfil de receptividad ciudadana. Las principales plataformas abanderadas son el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA). El primero busca retornar el músculo político Estatal tricolor, restablecer la cuna del desarrollo integral y mejora de las relaciones entre el Poder Público y el Poder Privado. El segundo tiene el peso Federal, posee líderes progresistas y enfocados a retornar aquello que “verdaderamente merece el pueblo: Justicia social.”

En un segundo plano, encontramos al Partido Acción Nacional (PAN) y Movimiento Ciudadano (MC) para definirse (una vez más) como una sólida oposición y sólida alternativa ante la hegemonía de las dos anteriores plataformas. En este aspecto, la lucha egos comenzará a volar y comenzarán a retumbar esquizofrénicas voces aludiendo a la candidatura de una persona, su cambio repentino, hasta la consolidación de una sólida candidatura. “Bajo prueba y error”, así se definen las estrategias de estas plataformas.

Como podemos observar (e incluso cual vidente, predecir), el año 2021 en Nuevo León será marcado por unas elecciones gubernamentales por el “todo o nada”, por el hartazgo social y aprovechamiento político de esto. Seamos más astutos y analicemos desde ahora. Las plataformas políticas presentan una reciente reconfiguración interna y esta puede ser la clave de las próximas elecciones.

Nuevo León se ha convertido en la Tierra de Nadie, con un Gobernador de pocos y un hartazgo social en ascenso. Perfecto escenario electoral, ¿no creen?