El oro cerró enero con un desempeño destacado en los mercados internacionales, al cotizar en 4,898 dólares por onza y registrar un avance mensual de 13.40 por ciento, durante el periodo, el metal precioso alcanzó un nuevo máximo histórico de 5,595 dólares por onza, consolidando seis meses consecutivos de ganancias y un incremento acumulado cercano al 48 por ciento.

El comportamiento positivo no fue exclusivo del oro. La plata encabezó las ganancias entre los metales preciosos al cerrar el mes en 83.62 dólares por onza, con un avance mensual de 16.68 por ciento y nueve meses seguidos al alza. No obstante, hacia el cierre del mes presentó una fuerte corrección diaria que recortó parte de sus ganancias, luego de haber tocado niveles históricos por arriba de los 100 dólares por onza.

Analistas atribuyen este entorno a factores macroeconómicos y financieros que favorecieron a los activos refugio, “Durante el mes, la debilidad del dólar estuvo correlacionada con el fortalecimiento de los metales preciosos en el mercado de materias primas, ante la debilidad del dólar, aversión al riesgo y la pérdida de confianza en la moneda fiduciaria como depósito de valor”, señalaron especialistas.

Otros metales también mostraron avances moderados, el platino cerró enero con una ganancia mensual de 5.92 por ciento, pese a una caída relevante en la última sesión, mientras que el paladio acumuló su segundo mes consecutivo de incrementos, con un avance superior al 44 por ciento, el repunte general de los metales se intensificó a mediados de mes, en un contexto de mayor incertidumbre internacional y tensiones comerciales.