Por: Pinolillo Carranza.

Disculpen que hasta ahorita les escriba esta nota, pues apenas me estoy aliviando de la resaca del fiestón, pero bueno, a lo que me truje que ya no sé si es de espectáculos o de grilla mi columna, pero bueno.

Todo empezó cuando en el bonito municipio de Cerralvo se llevó a cabo una boda, pero no cualquier boda y no en cualquier lugar, pues resulta que voy viendo que en la plaza principal de Cerralvo había jolgorio y dije que raro si no es tiempo de feria, pues que me acerco con pena y todo y que era la boda del alcalde, Baltazar Martinez (baltita), y pues como él es el alcalde pues la boda que la hace en la mera plaza principal.

Que novela de Televisa ni que nada, Baltita aventó la casa por la ventana, es correcto, soy mandilon y veo novelas, pa antes de que empiecen; pero bueno, que llega montado en caballo, pero que caballo con un traje al puro estilo del principito azul del PAN para no desentonar con los colores oficiales de la administración, y qué digo mi mismo, a esta boda no me invitaron pero no me dijeron que no fuera y a leguas se veía que sería un bodón cuando voy viendo las botellas verdes de whisky al por mayor con aguas minerales y dije de aquí soy, y pues que empieza la música fiesta y buenos deseos para los novios y pues yo a lo que fui a divertirme.

Lo que ya no me gusto fue cuando unos hombres estaban diciendo no sabe la broncota en la que se va a meter por qué al parecer no pidió el permiso especial para la boda, eso como quiera no me espantó y dije estos son envidiosos a estos se les olvida que mi Balta es el alcalde de Cerralvo y a si continúo la boda real y como les digo para que se den la idea de cómo estuvo apenas me ando recuperando de tanto whisky fino cortesía del alcalde que tomé; invitados al por mayor hasta los de reportajes de Alvarado andaban ahí no duden y ellos este domingo transmitirán la boda para que corroboren mi dicho.