El Grupo Legislativo del PRI puso orden en la conversación y dejó claro que en el Congreso de Nuevo León no habrá “cheque en blanco” ni “nombramiento automático” para el próximo Secretario de Finanzas y Tesorero General del Estado, sobre todo cuando ni siquiera ha llegado una notificación oficial del Ejecutivo.

Ante versiones que daban por hecho un aval legislativo, la bancada tricolor recordó que el Congreso no puede discutir, aprobar ni rechazar un nombramiento que no haya sido presentado formalmente, por más ruido político o anuncios públicos que se hagan fuera del cauce legal.

Los priistas subrayaron que la Constitución es puntual: el Ejecutivo debe enviar una propuesta y solo entonces el Poder Legislativo puede entrar al análisis, al debate y, en su caso, a la votación. Mientras eso no ocurra, no hay acto jurídico que validar ni decisión que tomar.

Con tono firme, el PRI sostuvo que Nuevo León requiere instituciones serias, procesos claros y respeto absoluto a la ley, no atajos ni hechos consumados, cuando llegue la propuesta formal, dijeron, habrá revisión y decisión conforme a derecho, no antes ni por presión mediática.