En el Congreso de Nuevo León se propone una reforma al Código Civil del Estado que plantearía que ninguna disolución matrimonial pueda decretarse sin haber resuelto previamente lo relativo a pensión alimenticia y convivencia de los hijos menores.
La iniciativa presentada por la diputada de Movimiento Ciudadano, Paola Linares, busca que desde el inicio del procedimiento el juez fije pensiones provisionales y defina reglas claras de convivencia, como requisito indispensable para avanzar hacia la sentencia de divorcio.
La propuesta abre el debate sobre si esta condicionante podría entrar en tensión con el criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que ha vinculado el divorcio incausado al libre desarrollo de la personalidad, o si por el contrario encontraría sustento en el interés superior de la niñez que también protege la Constitución.
De aprobarse bajo esa redacción, el nuevo modelo obligaría a las parejas a conciliar primero las obligaciones familiares esenciales, planteando un cambio de fondo en la forma en que actualmente se tramitan los divorcios exprés en la entidad.
