Aunque hasta el momento no se han registrado incendios forestales en Nuevo León, las autoridades advierten sobre un ambiente seco para los próximos meses, lo que aumenta el riesgo de siniestros en pastizales y zonas boscosas.
Durante el informe Nuevo León Informa, el director de Protección Civil estatal, Erick Cavazos, señaló que la cantidad de lluvia prevista para febrero, marzo y abril será inferior al promedio, afectando las cuencas y zonas acuíferas de la entidad.
“Según la Conagua, tendremos condiciones de humedad por debajo de lo estimado. Tendremos que redoblar esfuerzos para prevenir incendios forestales y en pastizales”, explicó.
Para febrero, se espera entre un 55 y 70 por ciento menos de precipitación respecto al promedio histórico, mientras que en marzo y abril la reducción será de entre 45 y 65 por ciento, lo que refuerza la necesidad de medidas preventivas ante la sequía y posibles incendios.