Nuevo León estrena una estrategia verde impulsada por el Secretario de Medio Ambiente Raúl Lozano Caballero con banquetas de agua que captan, filtran y dirigen cada gota de lluvia directo a las raíces de los árboles para dejar de desperdiciar el agua pluvial en el drenaje.

El funcionario explicó que avenidas como Morones Prieto ya operan este modelo con perforaciones de 10 centímetros bajo el nivel del cordón que llevan la lluvia a gravilla y sustratos que evitan la evaporación y aceleran la recarga de mantos acuíferos.

El sistema no solo riega sin usar agua potable sino que también baja la temperatura de la superficie urbana, reduce encharcamientos e inundaciones y fortalece la infraestructura verde al mantener vivos los árboles durante la sequía.

Con este aprovechamiento al 100 por ciento de las precipitaciones, Lozano busca humectar el subsuelo, mitigar el calor y convertir cada tormenta en una reserva de agua en lugar de un problema para la ciudad.