Propietarios de vehículos de alta gama en Nuevo León enfrentan largas esperas para recibir autopartes, debido a que muchas piezas no se fabrican ni están disponibles en México y deben importarse desde el país de origen de las armadoras, situación que impacta incluso a marcas como Mercedes-Benz y BMW.

De acuerdo con un caso documentado públicamente por un comprador regio, quien adquirió una camioneta Mercedes-Benz GLC 300 con valor aproximado de 1.5 millones de pesos, apenas un día después de salir de la agencia la unidad comenzó a presentar fallas en el tablero electrónico, encendiendo alertas relacionadas con el sistema de frenado de emergencia y la prevención de colisiones.

Según el testimonio difundido, tras varias revisiones y actualizaciones de software se determinó que era necesario reemplazar una pieza proveniente de Alemania, la espera por la refacción se prolongó por alrededor de dos meses y medio, periodo durante el cual el propietario tuvo que llevar la unidad en distintas ocasiones al taller, aunque en parte del proceso pudo utilizar la camioneta, en total habría permanecido cerca de un mes sin vehículo y sin que se le proporcionara un automóvil sustituto.

La situación no se limita a marcas europeas, en la entidad también se han reportado casos en autos de origen chino donde la espera por piezas puede extenderse por varios meses, especialistas en el sector automotriz señalan que el reto pasa por fortalecer la fabricación de autopartes en el país y reducir la dependencia de importaciones, con el objetivo de evitar afectaciones prolongadas a los consumidores.