Nuevo León inició el 2026 bajo el esquema de reconducción presupuestal, luego de que no se alcanzara un acuerdo entre el Poder Ejecutivo y el Congreso local para aprobar el Presupuesto estatal. La medida ya fue formalizada tras su publicación en el Periódico Oficial del Estado, lo que permite al Gobierno continuar operando con base en el ejercicio fiscal anterior.
La falta de consenso se dio tras semanas de negociaciones fallidas entre autoridades estatales y diputados, marcadas por diferencias en torno a endeudamiento, distribución de recursos y ajustes fiscales. Aunque se realizaron múltiples reuniones, las posturas no lograron alinearse, prolongando el escenario de indefinición presupuestal.
Durante el proceso, el Ejecutivo defendió su propuesta original, mientras que legisladores, alcaldes e iniciativa privada rechazaron diversos planteamientos, entre ellos el incremento al Impuesto Sobre Nómina. Las discrepancias derivaron en modificaciones aprobadas por el Congreso que posteriormente fueron cuestionadas por el Gobierno estatal.
Ante este panorama, el gobernador Samuel García advirtió que vetaría disposiciones que no considere benéficas para la entidad, mientras la reconducción presupuestal entra en vigor de manera oficial. Con ello, Nuevo León comienza el año sin un Presupuesto aprobado, a la espera de que el conflicto político y financiero pueda resolverse en las próximas semanas.
