POR: DON MAQUI

Vaya obstinación y necedad que tiene Samuel García el gobernador electo de Nuevo León por regresar a los niños a lo que sería prácticamente un suicidio colectivo, el riesgo mayúsculo de que mueran por decenas menores, pero, sobre todo hacer enojar a papás y mamás que desean mantener a sus hijos fuera de peligro.

Muestra una total insensibilidad social y falta de pulso político en el tema el joven electo, que quizás por su juventud no comprende la dimensión de lo que es proteger a un hijo, cuidarlo, mimarlo y no querer como se dice en sentido figurado que le dé ni el aire, le hace falta tomar en consideración lo que sienten los padres y no sólo lo que desean los empresarios dueños de colegios privados en Nuevo León.

Imposible de creer, que aún con el pico más alto de contagios en la entidad el gobernador electo ve la tempestad y no se inca como se dice, no sabemos qué es lo que mueve al naranja para mantener esa férrea insistencia sobre arriesgar a los niños.

Recientemente se publicó un sondeo en donde la gran mayoría de los padres prefieren que no se regrese a clases presenciales, pero parece que no le importa a Samuel lo que dicen, dijo él va por clases ya y hoy lanzará un programa para ello.

Qué Dios nos ayude con esta insensibilidad y suicidio colectivo, a los padres de familia les decimos no se dejen que los obliguen, cuiden a sus hijos de la barbarie que se quiere cometer.