El Gobierno de México presentó una estrategia integral para contener la inflación y reducir su impacto en la economía de los hogares, mediante una serie de acciones enfocadas en combustibles, alimentos y servicios, durante la conferencia matutina, el subsecretario de Hacienda, Carlos Lerma Cotera, explicó que el objetivo principal es proteger el poder adquisitivo de la población ante el aumento de precios.
“La inflación es uno de los datos más sensibles porque impacta directamente cuando las personas compran alimentos, pagan transporte o servicios”, afirmó el funcionario, al señalar que las medidas forman parte de un esfuerzo coordinado entre distintas dependencias para atender las presiones inflacionarias recientes.
Entre las acciones implementadas destacan los estímulos fiscales a las gasolinas, mediante la reducción parcial del IEPS, así como acuerdos con el sector energético para mantener precios accesibles, con topes establecidos en combustibles como la gasolina regular y el diésel, además, se reforzó el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PASIC), que incluye acuerdos voluntarios con productores y comercializadores para mantener estables los precios de productos básicos.
El subsecretario también explicó que el reciente repunte inflacionario, que alcanzó 4.6 por ciento en marzo, responde principalmente a factores temporales, como condiciones climáticas que afectaron la producción agrícola, “estos incrementos tienen que ver con eventos estacionales y climatológicos”, indicó.
Finalmente, el Gobierno federal reiteró que mantendrá la vigilancia en comercios y fortalecerá las cadenas de suministro para evitar abusos y garantizar precios más accesibles para la población.
