A poco más de un mes del inicio del Mundial 2026, la FIFA reiteró su respaldo al sistema de precios dinámicos para la venta de boletos, en medio de la polémica por los elevados costos que se observan en plataformas de reventa en Estados Unidos, pues señalan que el modelo permite que los propietarios fijen el valor de las entradas según la demanda, una práctica común en eventos como el Super Bowl o las Finales de la NBA que ahora se aplica al torneo de futbol más importante del mundo.

La controversia se agudizó tras la aparición de boletos para la final del 19 de julio en el MetLife Stadium con precios que van desde los 9 mil 263 dólares y que en algunos casos superan los 64 mil dólares, incluso se han registrado publicaciones que rebasan los dos millones de dólares para el partido por el título, aunque especialistas aclaran que estas cifras no reflejan necesariamente transacciones concretadas, sino expectativas del mercado secundario.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió la política al señalar que el organismo debe ajustarse a las reglas comerciales vigentes en el país sede.

“Tenemos que aplicar precios de mercado”, sostuvo, y argumentó que establecer tarifas oficiales muy bajas solo incentiva una reventa más alta, de la que se benefician terceros”, de acuerdo con el directivo, los precios fijados por la FIFA suelen duplicarse una vez que los boletos llegan al mercado secundario.

La inflación de costos no se limita al duelo final, el debut de Estados Unidos contra Paraguay en Los Ángeles presenta entradas desde 942 dólares, mientras que el estreno de Argentina, actual campeona, frente a Argelia en Kansas City oscila entre 776 y más de 5 mil dólares, analistas recuerdan que el esquema dinámico opera en ambos sentidos y que, si la demanda baja conforme se acerca la fecha de los encuentros, los precios también podrían ajustarse a la baja.