Los vecinos del Barrio Antiguo volvieron a pagar el costo de la carrera mundialista con cierres viales que el Municipio de Monterrey ejecutó sin aviso previo en pleno centro histórico, dejando a comerciantes y residentes atrapados entre vallas mientras el tránsito de Constitución colapsaba por los desvíos.

La Secretaría de Obras Públicas justificó el bloqueo de Diego de Montemayor, entre Padre Mier y Morelos, como parte del programa “Barrio Antiguo, Barrio Bonito” para rehabilitar banquetas del 22 al 25 de abril, pero los habitantes denuncian que estos cortes se han vuelto recurrentes y sin coordinación, convirtiendo la movilidad en un caos diario.

El problema va más allá de un cierre temporal porque la zona lleva meses con apagones de hasta 12 horas, calles dañadas por el paso constante de camiones de volteo y una falta de servicios básicos que contrasta con el discurso oficial de rehabilitación integral rumbo al Mundial.

El reto ahora es que la rehabilitación no se quede solo en banquetas nuevas para la foto, sino que venga acompañada de un plan real de servicios y coordinación que evite que los vecinos sigan cargando con las molestias mientras el reloj del Mundial avanza.