
Nuevo León enfrenta un repunte crítico del gusano barrenador que en solo cinco días elevó los casos activos de 51 a 90 y colocó al estado en foco rojo frente a otras entidades del país.
El presidente de la Unión Ganadera Regional de Nuevo León, se mantiene al frente del problema y busca soluciones concretas ante el avance de la plaga, pues de 160 casos totales registrados, 90 siguen activos, lo que representa un 64% y supera a estados que reportan 500 casos pero apenas 60 activos.
El líder ganadero atribuye la crisis a la falta de personal estatal para contener el brote y alerta que los contagios crecen a un ritmo de 8% a 19% diarios, situación que amenaza directamente la economía de los productores de becerros donde se concentra la mayor incidencia.
Acompañado por el tesorero Jorge Villarreal, Ramírez urgió más respaldo del Gobierno estatal para “apagar” los focos activos y lanzó un llamado directo a los ganaderos para reportar de inmediato cualquier sospecha en sus animales y evitar que la proliferación se salga de control.
Con presencia en municipios como Juárez, Santiago, Linares, Allende, Montemorelos y otros nueve más, el gusano barrenador podría tardar entre seis y ocho años en erradicarse por completo según estimaciones del propio Noel Ramírez, quien no baja la guardia y mantiene la atención total en proteger al sector ganadero de Nuevo León.
