Acción Nacional, con Jorge Romero al frente, sube la apuesta política al anunciar un plan de movilización ciudadana para respaldar a la gobernadora María Eugenia Campos, jugada que convierte el citatorio de la FGR en una bandera de persecución que busca cohesionar a la oposición, capitalizar la mediatez del caso en redes y medios y medir músculo en la calle antes de la batalla electoral de 2026.

La dirigencia panista citó a conferencia este lunes para detallar las medidas de apoyo tras la comparecencia de Campos como testigo por la presunta intromisión de agentes de la CIA, caso que el PAN aprovecha para cambiar la narrativa de un tema de seguridad a un choque de poder entre Federación y estados gobernados por la oposición y explotar el reflector mediático inmediato que deja cada citatorio.

Jorge Romero acusa que el oficialismo usa a las instituciones para desgastar adversarios mientras protege a los suyos, discurso que apunta a capitalizar el desgaste de Morena con casos de seguridad y a posicionar a Acción Nacional como defensor de equilibrios democráticos, entendiendo que la oposición solo gana si convierte cada audiencia y cada titular en impulso político antes de que la coyuntura se enfríe.

Acción Nacional llama a alzar la voz en defensa de Chihuahua y de Maru Campos, pero el fondo es probar su capacidad de convocatoria nacional, articular un frente amplio de gobernadores, alcaldes y ciudadanos agraviados y usar la inmediatez mediática para marcar agenda, porque si la calle y los medios responden, el PAN tendrá munición para negociar y si no, quedará exhibido antes de arrancar la contienda.