Monterrey vive un Pentecostés marcado por la petición directa del arzobispo Rogelio Cabrera López a los fieles, incluir en sus plegarias a las autoridades de Nuevo León para que privilegien la justicia y la construcción de paz en medio de los retos que enfrenta la entidad.

El mensaje dominical del líder católico abarcó tres frentes urgentes para la comunidad, pues solicitó oraciones por la tranquilidad en las ciudades, por el incremento de vocaciones sacerdotales y por garantizar el abasto de agua suficiente en el estado, subrayando que la fe debe traducirse en compromiso social.

Cabrera López anunció además un momento personal y pastoral clave: el próximo sábado 30 de mayo a las 7 de la noche celebrará 30 años de servicio episcopal con una misa de acción de gracias en la Basílica de El Roble, fecha que llega mientras sigue en espera de que el Papa León XIV resuelva la renuncia que presentó en enero tras cumplir 75 años de vida.

Con este llamado, la Arquidiócesis de Monterrey coloca sobre la mesa temas sensibles para la ciudadanía y une la agenda espiritual con la realidad local, mientras el arzobispo se prepara para conmemorar tres décadas de ministerio sin que Roma defina aún su relevo.