Las once ciudades estadounidenses que albergarán partidos del Mundial 2026 reclamaron formalmente a la FIFA el pago de un millón de dólares por sede, recurso que aseguran les fue prometido previo al inicio del torneo para proyectos de legado comunitario.

 

El antecedente se remonta al Mundial de Clubes 2025, cuando el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, anunció una contribución de un millón de dólares a cada ciudad anfitriona para construir mini canchas y financiar programas de futbol infantil, compromiso que según el portal The Athletic fue ratificado verbalmente para las sedes del Mundial en reuniones posteriores.

 

Tras la conclusión del torneo, el más grande en la historia con 48 selecciones, 104 partidos y 16 sedes entre Estados Unidos, México y Canadá, el desembolso sigue sin fecha, lo que ha generado incertidumbre, pues varias oficinas locales ya iniciaron el cierre administrativo y contemplaban ese fondo para cumplir proyectos planteados desde la candidatura.

 

De acuerdo con el reporte difundido por medios internacionales, la FIFA no ha fijado postura pública ni calendario de pago, pese a que los 11 millones de dólares en disputa representan una fracción mínima frente a los más de 11 mil millones de ingresos proyectados para este ciclo mundialista, por lo que las ciudades mantienen la exigencia activa.