El tetracampeón mundial salió desde el último lugar en Silverstone y necesitó apenas 14 vueltas para superar a todos

Max Verstappen cambió por un momento la Fórmula 1 por el karting.

Y decidió complicarse la vida.

El piloto neerlandés participó en el desafío “Max vs 100”, organizado por Red Bull en Silverstone, donde tuvo que enfrentarse a 100 pilotos de karting arrancando desde la posición 101.

Entre sus rivales había atletas, creadores de contenido, periodistas y aficionados.

El objetivo era sencillo de explicar y mucho más difícil de ejecutar: Verstappen debía adelantar a todos los participantes en un máximo de 30 vueltas.

Terminó necesitando solamente 14 vueltas.

El tetracampeón consiguió superar a los 100 rivales en aproximadamente 35-37 minutos, en un circuito construido específicamente para el desafío que combinó la pista de karting de Silverstone con sectores del trazado principal.

La primera vuelta fue determinante.

El caos provocado por tantos karts permitió al neerlandés avanzar rápidamente y eliminar a decenas de competidores en los primeros giros.

Lo que parecía un experimento terminó convirtiéndose en una exhibición.

Verstappen regresó a una de las raíces del automovilismo y recordó por qué su nombre sigue asociado con una capacidad extraordinaria para encontrar espacios donde prácticamente no existen.

Cien rivales.

Último lugar.

Catorce vueltas.

Y otra demostración de que a Verstappen parece gustarle competir incluso cuando el reto no tiene nada que ver con la Fórmula 1.