El músico estadounidense murió el 18 de septiembre de 1970, a los 27 años, pero su influencia transformó para siempre el rock, el blues y la manera de entender la guitarra eléctrica.

Este 18 de septiembre se cumplen 56 años de la muerte de Jimi Hendrix, uno de los músicos más influyentes de la historia del rock. El guitarrista estadounidense falleció en Londres en 1970, cuando apenas tenía 27 años, después de una carrera internacional que duró pocos años pero modificó profundamente la música popular.

Nacido en Seattle en 1942, Hendrix encontró en Londres el escenario para desarrollar una propuesta musical que combinaba blues, rock y psicodelia. Con The Jimi Hendrix Experience grabó trabajos fundamentales como Are You Experienced, Axis: Bold as Love y Electric Ladyland.

Su estilo se caracterizó por el uso innovador de la distorsión, el feedback y distintos efectos electrónicos. La guitarra dejó de ser para él únicamente un instrumento de acompañamiento y se convirtió en una herramienta para experimentar con texturas, sonidos y estructuras que rompían con las convenciones de la época.

Dos actuaciones terminaron de construir su leyenda. En el Festival de Monterey de 1967 incendió su guitarra durante el cierre de su presentación, mientras que en Woodstock, dos años después, realizó una interpretación de “The Star-Spangled Banner” que quedó asociada para siempre con la cultura musical de finales de los sesenta.

Hendrix murió el 18 de septiembre de 1970 en Londres. Las investigaciones establecieron una intoxicación por barbitúricos y una posterior asfixia, aunque las circunstancias de sus últimas horas han alimentado distintas versiones y especulaciones durante décadas.

A más de medio siglo de su muerte, su obra continúa siendo referencia para guitarristas y músicos de diferentes géneros. Su legado demuestra que una trayectoria breve también puede modificar de manera permanente la historia de la música.