La presidenta explicó que el exsecretario de Marina fue solicitado como testigo en el caso de huachicol fiscal relacionado con sus sobrinos y que la FGR analiza las circunstancias de su eventual declaración.

La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, no está escondido y tampoco enfrenta una acusación penal por el caso de huachicol fiscal en el que están involucrados sus sobrinos, Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum señaló que la fiscal general de la República, Ernestina Godoy, le confirmó que Ojeda no tiene una carpeta de investigación en su contra ni un delito imputado.

La mandataria explicó que el almirante retirado fue solicitado como testigo por la defensa de una de las personas detenidas dentro de la investigación relacionada con una presunta red de contrabando de combustibles.

El llamado a declarar no significa, según la explicación de la presidenta, que Ojeda tenga la calidad de acusado. La decisión sobre si participa como testigo corresponde al propio exsecretario, mientras la Fiscalía revisa la solicitud presentada por la defensa.

La polémica surgió después de que la Fiscalía no pudiera localizar inicialmente al exsecretario para una diligencia. La defensa de los hermanos Farías Laguna ha insistido en que Ojeda debe declarar sobre la información que conoció durante su gestión al frente de la Secretaría de Marina.

De acuerdo con la información citada por El Financiero, la propia Fiscalía ha señalado que Ojeda había transmitido desde 2024 información sobre indicios relacionados con la existencia de una red de contrabando de combustibles, lo que derivó en investigaciones federales.

Sheinbaum insistió en que el exsecretario actualmente se encuentra retirado y que no ocupa un cargo activo como asesor de seguridad del gobierno federal.