Daniel González lleva meses diciendo algo que sí merece atención: a los municipios rurales el dinero no les alcanza; y tiene argumentos.

En noviembre de 2025, Sabinas Hidalgo reclamaba al Estado alrededor de 9 millones de pesos pendientes del Fondo de Desarrollo Municipal; meses después, el propio alcalde precisó que el adeudo del fondo 2025 rondaba poco más de 6 millones, más casi 500 mil pesos relacionados con SIPINNA. (Telediario) González llegó a decir que los municipios rurales apenas podían pagar la nómina; además reclamó que terminaban poniendo dinero municipal en responsabilidades que corresponden a otras autoridades: carreteras, agua, atención relacionada con niñas y niños y otros servicios, hasta ahí, entendible.

Pero precisamente cuando falta dinero es cuando más importante se vuelve otra institución: el Cabildo; Sabinas Hidalgo tiene alcalde, dos síndicos y nueve regidores, doce personas tomando decisiones sobre el municipio.

Y aquí viene lo interesante: el propio Ayuntamiento presume un portal con 107 actas de Cabildo, 43 documentos de Tesorería, cuatro documentos presupuestales y ocho informes trimestrales disponibles públicamente.

Entonces hagamos algo que casi nunca hacemos con los municipios rurales: leerlos, los 107.

¿Cuántas iniciativas presentó cada regidor?, ¿Cuántas veces faltó?, ¿Quién cuestionó modificaciones presupuestales? ,¿Quién pidió cuentas sobre obra?, ¿Quién revisó nómina?, ¿Quién preguntó por proveedores?,¿Quién votó distinto al alcalde?,¿Y quién pasó tres años levantando la mano?

Porque aquí aparece una contradicción sabrosa: el alcalde reclama recursos al Estado, pero el Cabildo también tiene la obligación de cuidar los que sí llegan; y no estamos hablando de un órgano decorativo, el propio portal municipal explica que las propuestas pasan por comisiones, el gabinete evalúa su viabilidad y finalmente el Cabildo discute y vota.

Entonces hagamos cuentas: cuánto cuesta alcalde, cuánto cuestan síndicos, cuánto cuestan nueve regidores, cuánto cuesta todo el Cabildo al año; y después una columna por personaje: esto cobró y esto produjo, sin inventarle pecados a nadie.

Puede resultar que tengamos regidores extraordinarios, o puede resultar que algunos sean extraordinariamente buenos para cobrar; eso precisamente hay que averiguar.

Porque Daniel González tiene razón en una cosa: a los municipios rurales cada peso les hace falta; y justamente por eso, cada peso que cuesta su clase política tiene que justificarse todavía más.