La Comisión Nacional de los Derechos Humanos se pronunció sobre la necesidad de garantizar una atención digna para las personas que enfrentan enfermedades graves, irreversibles o terminales, dentro del debate sobre la muerte digna y la posible regulación de la eutanasia.

 

La CNDH señaló que las condiciones de salud, la edad o la discapacidad no deben disminuir los derechos de las personas, además destacó la importancia del consentimiento informado, la voluntad anticipada, el acceso a la salud y el alivio del dolor.

 

El organismo recordó que en México se han reconocido derechos relacionados con la atención de personas en situación terminal, incluidos los cuidados paliativos, el tratamiento del dolor y la posibilidad de aceptar o rechazar tratamientos y medicamentos.

 

La CNDH consideró que cualquier discusión sobre una posible regulación debe mantener y fortalecer el acceso a cuidados paliativos, atención médica y condiciones que permitan garantizar una vida digna hasta el final.