POR: DON MAQUI
Que Gerardo Fernández Noroña acaba de regalarnos una de esas declaraciones que explican cómo algunos políticos entienden la transformación, resulta que, después de la polémica protagonizada por la senadora Malú Micher al reclamar restricciones de acceso a una sala VIP de Aeroméxico, Noroña salió en su defensa.
¿Y qué dijo?, ¡que la Cuarta Transformación cometió un error al llevar la austeridad al terreno personal!, ¡mire nomás qué interesante!, durante años nos explicaron que había que terminar con los privilegios, los lujos y las comodidades de la vieja clase política.
Que el poder debía ejercerse con humildad, que no podía haber gobierno rico con pueblo pobre, pero ahora resulta que una cosa es predicar la austeridad y otra muy distinta practicarla cuando se trata de las comodidades personales, y que quede claro, nadie está diciendo que un legislador no pueda pagar con su propio dinero una sala VIP.
Ese no es el problema, el problema es la contradicción de quienes hicieron de la austeridad una bandera moral para cuestionar a sus adversarios y ahora consideran excesivo que se les mida con esa misma vara, porque cuando el PRI y el PAN disfrutaban de ciertos privilegios, eran símbolos de una clase política alejada del pueblo.
¿Y cuando los disfruta alguien de Morena?, ¡entonces resulta que la austeridad no debe meterse en la vida personal!, vaya transformación de los argumentos.
Al final, Noroña nos está dejando una lección bastante clara, ¡la austeridad es un discurso maravilloso, hasta que a alguno de los suyos le toca esperar el avión junto con los demás pasajeros!
