La Federación Española de Futbol sancionó al club catalán con 602 euros después de considerar acreditados contactos con el representante del delantero argentino mientras mantenía contrato vigente.

El Barcelona recibió una multa de 602 euros por parte del Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Futbol, después de una denuncia presentada por el Atlético de Madrid relacionada con los contactos para una posible contratación de Julián Álvarez.

La resolución considera que el club azulgrana incumplió una obligación reglamentaria al establecer comunicación con el entorno del futbolista sin informar previamente y por escrito a la institución madrileña.

El expediente se originó a partir de una denuncia presentada por el Atlético el 30 de junio, cuando acusó al Barcelona de intentar negociar con un jugador que mantiene contrato vigente hasta 2030.

Durante la investigación se acreditó una conversación ocurrida el 15 de mayo entre Deco, director deportivo del Barcelona, y Fernando Hidalgo, representante del delantero argentino.

La primera comunicación escrita del conjunto catalán al Atlético se produjo el 28 de mayo, casi dos semanas después de aquel contacto.

El comité disciplinario consideró que no existían elementos suficientes para clasificar la conducta como una infracción grave, por lo que aplicó una sanción correspondiente a un incumplimiento leve.

La decisión puede ser recurrida ante el Comité de Apelación dentro de un plazo de diez días.

Álvarez mantiene contrato con el Atlético de Madrid hasta junio de 2030, con una cláusula de rescisión de 500 millones de euros.

La sanción no representa una transferencia ni modifica la situación contractual del delantero, pero confirma que el club catalán incumplió las reglas aplicables a los contactos con futbolistas de otras instituciones.