El reconocimiento protege los saberes, creencias y expresiones culturales asociados con esta raza canina, considerada parte de la identidad histórica de México.
El Gobierno de la Ciudad de México declaró Patrimonio Cultural Inmaterial los saberes, prácticas y representaciones culturales relacionados con el perro xoloitzcuintle, una raza originaria del territorio mexicano que mantiene un profundo significado histórico y simbólico.
La declaratoria reconoce el papel que este animal ha desempeñado en distintas tradiciones, particularmente en las creencias de los pueblos mesoamericanos sobre la vida, la muerte y el mundo espiritual.
En la cosmovisión prehispánica, el xoloitzcuintle era considerado un acompañante de las almas durante su recorrido hacia el Mictlán, el inframundo asociado con algunas culturas del México antiguo.
Esa representación ha permanecido presente en relatos populares, manifestaciones artísticas y celebraciones relacionadas con el Día de Muertos.
El reconocimiento no se limita a las características biológicas de la raza, sino que abarca las prácticas, conocimientos y expresiones culturales que las comunidades han construido alrededor de ella.
La declaratoria busca contribuir a la preservación y difusión de este patrimonio, además de fortalecer el reconocimiento de su importancia dentro de la identidad cultural de la capital.
La medida se da a conocer en vísperas de las celebraciones de Día de Muertos, una temporada en la que la figura del xoloitzcuintle adquiere especial presencia en exposiciones, ofrendas y actividades culturales.
Con ello, la Ciudad de México reconoce oficialmente el valor de una tradición que ha sobrevivido durante siglos y continúa formando parte del imaginario colectivo mexicano.
