La Sectorial Nacional de Mujeres del Partido del Trabajo lanzó un posicionamiento contundente tras las declaraciones del diputado Martín Palacios, marcando un alto a las comparaciones ofensivas: “Somos mujeres, no somos caballos”. Una frase que rápidamente se volvió el centro de la conversación pública.

El comunicado no solo rechaza los dichos, también pone sobre la mesa un tema de fondo: el respeto, la dignidad y la forma en que se habla de las mujeres desde el poder. Señalan que no se trata de una exageración, sino de una lucha constante por la igualdad y el reconocimiento.

En medio de referencias culturales y críticas directas, el mensaje es claro: el lenguaje importa y las figuras públicas deben asumir la responsabilidad de sus palabras. El debate está abierto… ¿error, exceso o reflejo de una realidad que sigue incomodando?