El Dr. Manuel de la O alertó sobre la elevada capacidad de contagio del sarampión, al señalar que un solo caso puede propagar la enfermedad a un número considerable de personas, por encima de otros padecimientos respiratorios recientes. Subrayó que se trata de un virus altamente transmisible, lo que incrementa el riesgo de brotes cuando existen esquemas de vacunación incompletos en la población.

El especialista explicó que el sarampión suele iniciar con fiebre alta, escurrimiento nasal, tos y conjuntivitis, además de la aparición de “manchas de Koplik” en la cavidad bucal, consideradas un signo característico de la enfermedad. Posteriormente, se presentan lesiones en la piel que comienzan en el rostro y se extienden al resto del cuerpo conforme avanza el cuadro clínico.

Advirtió que, aunque en muchos casos la evolución puede ser favorable, existen complicaciones graves asociadas al sarampión, entre ellas neumonía, inflamación del cerebro, pérdida de la audición y, en escenarios extremos, desenlaces fatales. Por ello, insistió en la importancia de la detección oportuna y el seguimiento médico adecuado ante la presencia de síntomas.

En cuanto a la prevención, recordó que la vacunación es la principal herramienta para reducir riesgos, con esquemas diferenciados por edad que buscan asegurar una protección completa desde la infancia y refuerzos en grupos que no tienen certeza de su inmunización. Enfatizó que mantener actualizadas las vacunas contribuye a evitar la propagación del virus y a proteger a los sectores más vulnerables de la población.