Israel Hurtado abrió el baúl de los recuerdos y terminó abriendo algo bastante más incómodo: la discusión sobre lo que pasó con el PAN de Nuevo León.

El exdiputado recordó su campaña de 1994, cuando siendo un joven recién egresado ganó primero una elección interna entre militantes y después conquistó un distrito de Monterrey que, según relata, Acción Nacional jamás había ganado.

Campaña de calle, dinero propio, suela gastada y una candidatura que primero tuvo que convencer a los panistas antes de pedirle el voto a los ciudadanos.

Hasta ahí, nostalgia. Lo interesante vino después: la publicación comenzó a llenarse de comentarios de antiguos simpatizantes y personajes identificados con aquella época del PAN, pero varios no llegaron precisamente a recordar los buenos tiempos.

Llegaron a preguntar qué pasó con el partido. Unos hablan de candidaturas decididas desde las cúpulas, otros de grupos internos que terminaron controlando decisiones y algunos contrastan abiertamente aquel PAN de militantes con el partido de hoy.

Y ahí aparece una pregunta mucho más grande que Israel Hurtado: ¿el PAN perdió elecciones porque cambió México o empezó a perderlas cuando cambió el PAN? La ironía histórica es deliciosa.

Israel recuerda que en 1994 ser oposición significaba enfrentarse a un PRI que llevaba décadas dominando el poder. Treinta y dos años después, PAN y PRI comparten alianzas, candidaturas y estrategias electorales para sobrevivir frente a Morena y Movimiento Ciudadano.

Seguramente las circunstancias políticas cambiaron y las alianzas pueden explicarse electoralmente, pero para un partido construido durante décadas alrededor de ser “la alternativa al PRI”, terminar necesitando al PRI también tiene un costo de identidad.

Y quizá por eso aquella publicación provocó algo más que nostalgia. Mientras las dirigencias hablan de estrategia rumbo a 2027, algunos de quienes conocieron al viejo PAN parecen estar haciendo una pregunta bastante más elemental: ¿qué queda del partido por el que ellos salían a caminar las calles?

El problema del PAN quizá no sea solamente encontrar candidatos para 2027. Puede ser bastante más profundo: volver a encontrar al PAN dentro del propio PAN.