La administración estadounidense solicitó formalmente al Gobierno mexicano alinear su política comercial e imponer aranceles equivalentes al acero y aluminio chino, para cerrar la puerta a la triangulación y fortalecer la producción regional dentro del bloque de Norteamérica.

 

La petición se sustenta en el endurecimiento de Washington, que mantiene desde 2024 y 2025 tarifas de hasta 50% a importaciones de acero y aluminio de China y otros orígenes, además de exigir la certificación del acero fundido y vaciado en la región para acceder a trato preferencial.

 

Según reportes de USTR, Reuters y la propia Secretaría de Economía, esta condición fue planteada en la mesa de revisión del T-MEC en la Ciudad de México, donde se abordaron temas de autos, propiedad intelectual, trabajo y seguridad económica, con el objetivo de impedir ventajas indebidas a países fuera del tratado.

 

México, que ya aplica desde enero aranceles de 35% a 50% a productos chinos y mantiene gravámenes al acero asiático, analiza los alcances de la medida mientras busca preservar el acceso sin arancel al mercado estadounidense para el 85% de sus exportaciones, en un entorno de récord comercial superior a 242 mil millones de dólares en cinco meses.