Una coalición respaldada por el movimiento estudiantil obtuvo la mayoría parlamentaria en unas elecciones extraordinarias que pusieron fin a más de una década de predominio político del Partido Progresista Serbio.
Serbia experimentó un cambio político significativo después de que el presidente Aleksandar Vučić reconociera la derrota de su partido en las elecciones parlamentarias extraordinarias celebradas el domingo 25 de octubre.
La Lista Estudiantil, surgida de un movimiento de protestas contra el Gobierno, consiguió aproximadamente 52.7% de los votos, frente al 39.2% obtenido por la alianza encabezada por el Partido Progresista Serbio.
Con casi la totalidad de los sufragios contabilizados, los resultados proyectaban 139 escaños para la coalición estudiantil y 97 para el partido gobernante, dentro de un Parlamento integrado por 250 representantes.
El resultado representa un cambio importante después de casi 14 años de predominio político de Vučić y su organización.
Las movilizaciones comenzaron tras el derrumbe de una marquesina en una estación ferroviaria de Novi Sad, ocurrido en noviembre de 2024, que provocó la muerte de 16 personas.
El accidente generó protestas estudiantiles que denunciaron presuntas irregularidades y exigieron investigaciones sobre la responsabilidad de las autoridades.
Durante casi dos años, las manifestaciones se extendieron por distintas ciudades y evolucionaron hacia un movimiento que exigía cambios políticos e institucionales.
Tras conocerse los resultados, miles de personas salieron a las calles de Belgrado para celebrar la victoria de los candidatos respaldados por los estudiantes.
Vučić reconoció públicamente la derrota y felicitó a sus adversarios, aunque permanece pendiente la formación de un nuevo Gobierno.
La transición plantea desafíos relacionados con la lucha contra la corrupción, la independencia institucional y las relaciones internacionales de Serbia, particularmente con la Unión Europea, Rusia y China.
