Gianni Infantino, presidente de la FIFA, ofreció disculpas al Consejo del organismo por la controversia generada por un proyecto de inversión privada valuado en 4 mil 200 millones de dólares para administrar los derechos comerciales del Mundial, sin embargo, concluyó una reunión de tres horas y media sin presentar documentos ni responder las principales dudas de los dirigentes europeos.
La iniciativa contemplaba la creación de una filial comercial con participación de inversionistas privados encabezados por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump, pero el proyecto fue abandonado tras generar inconformidad entre representantes del futbol europeo, quienes cuestionaron la falta de transparencia en su planeación y valoración financiera.
Debbie Hewitt, vicepresidenta de la FIFA, y Bernd Neuendorf, dirigente del futbol alemán, señalaron que las explicaciones de Infantino fueron insuficientes y exigieron respuestas para esclarecer las condiciones del proyecto y recuperar la confianza en el organismo, mientras la UEFA mantiene sus esfuerzos para apartarlo de la presidencia antes de las elecciones previstas para marzo o durante el proceso electoral.
La disputa también llegó al ámbito judicial, luego de que la UEFA solicitara autorización ante tribunales de Estados Unidos para obtener pruebas relacionadas con una posible denuncia penal en Suiza por presuntas irregularidades financieras, además de que la FIFA revisará la continuidad del premio de la paz entregado a Donald Trump, mientras persisten las diferencias entre Infantino y sus críticos.
